Prehistoria

Uno de los debates que han surgido tras la re-introducción del castor en la Península Ibérica es: si se le considera especie autóctona o alóctona. Tanto si fue re-introducido por el hombre de manera ilegal en el 2003 o, si hubiera entrado de manera natural (cosa casi imposible) en ese mismo año, no son razones para colocarlo en un estatus diferente.   Para tener una opinión al respecto,  es necesario conocer su pasado. Hay que hacerse preguntas como: ¿Desde cuando existían castores en La Península Ibérica? ¿Como y cuando se extinguió? En esta página voy a tratar de contestar, de la manera más objetiva posible, a esas preguntas y después, que cada cual saque sus propias conclusiones.

EL ORIGEN DE LOS CASTORES

Poco después del origen de Asia en el Paleoceno tardío, los roedores comienzan su expansión por la región Holártica, que comprende gran parte del hemisferio norte. Es en el Eoceno tardío y principios del Oligoceno cuando se producen cambios evolutivos entre los roedores y, entre otras familias, aparecen los Castoridae comúnmente conocidos como castores. Desde su origen, la familia de los Castoridae ha estado restringida al hemisferio norte. El Paleoceno se extiende desde hace 65 millones de años hasta hace 54 millones de años.  Los primeros castóridos aparecidos en Eurasia comprendían los géneros Agnocastor y Propaleocastor.

Paleogene rodents of Eurasia.
Mary R. Dawson (Carnegie Museum of Natural History, Pittsburgh)

Huelga decir, que estos primeros castóridos eran distintos a los actuales aunque ya con características morfológicas en común. Es como los primeros homínidos comparados con los Homo sapiens actuales.

En lo que respecta a la Península Ibérica, los fósiles más antiguos de la familia castoridae encontrados hasta hoy datan del Mioceno (25 millones de años).  En está época han aparecido fósiles de hasta 5 géneros distintos de castoridos.

Mamíferos del Mioceno inferior de las Bardenas Reales de Navarra. (Cuenca del Ebro Península Ibérica). X. Murelaga; H. Astibia; C. Sesé; D. Soria; X. Pereda-Suberbiola.

EL CASTOR EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Cuenca-Bescós, G. Rossell, J., Morcillo-Amo, A., Galindo-Pellicena, M.A., Santos, E. Moya-Costa, R. 2017. Beavers (Castoridae, Rodentia, Mammalia) from the Quaternary sites of the Sierra de Atapuerca, in Burgos, Spain. Quaternary International, 433, 263-277.

Llevo bastantes años buscando yacimientos en los que han aparecido fósiles de castóridos en la Península Ibérica y hasta el momento he encontrado un total de 94. Día a día me sorprendía al ver la riqueza en fósiles que hay e ir viendo como poco a poco se configuraba un mapa de la Península donde los castóridos estuvieron repartidos por todas las cuencas fluviales. Como dato anecdótico y curioso,  se da la circunstancia de que hubo castóridos en lo que hoy es la cuenca del Ebro, antes incluso de que existiera el río Ebro.

Mamíferos del Mioceno inferior de las Bardenas Reales de Navarra. (Cuenca del Ebro Península Ibérica). X. Murelaga; H. Astibia; C. Sesé; D. Soria; X. Pereda-Suberbiola.

El mapa que expongo a continuación, sitúa de manera aproximada, los yacimientos paleontológicos donde aparecen fósiles de castóridos.

Yacimientos por Comunidades Autónomas.

Andalucia – 8, Aragón 23, Asturias 1, Castilla la Mancha 3, Castilla León 13, Cataluña 17, Comunidad Valenciana 5, Galicia 1, La Rioja 2, Madrid 4, Murcia 1, Navarra 5, Pais Vasco 2,  Portugal 6, Francia (vasco frances) 3.

Hasta el momento, en las Comunidades Autónomas de Asturias y Extremadura son las únicas en las que no he encontrado yacimientos donde aparecen fósiles de castores.

Distribución de yacimientos paleontológicos de castóridos en la Península Ibérica. Javier Fabo

Una vez  vista la distribución de los yacimientos en toda la Península Ibérica que comprenden desde el Mioceno hasta el siglo VI d.c., la pregunta a si se puede considerar al castor especie autóctona, creo que queda resuelta.

Conviene también, diferenciar las causas por las cuales una especie se ha extinguido de una zona en concreto. En el caso del castor fue debido  a la sobre caza a la que fue sometido lo que casi le llevó a la extinción y no por causas naturales. Muchas especies cuyos fósiles han aparecido en la Peninsula Ibérica, durante las glaciaciones se desplazaron a lugares más cálidos o se extinguieron por falta de adaptación.