Alimentación

¿Qué comen los castores?

El castor es totalmente herbívoro. Su alimentación varía en función del tipo de hábitat donde se establece. Aunque tiene predilección por los sauces y los álamos, en los tramos medios y altos de los ríos donde la vegetación va cambiando, alisos, fresnos, robles etc. también forman parte de su dieta.  Con menos frecuencia,  suele comer plantas acuáticas como carrizo, aneas, nenúfares. Cultivos de frutales y chopos de producción cuyas fincas lindan con los ríos y este carece de cubierta vegetal,  suelen ser “atacados” por los castores.

Tres castores comiendo por la noche
Los castores adultos acercan ramas frescas a sus crías durante los primeros meses de vida.

Como buen gourmet, el castor prefiere tallos o ramas jóvenes y frescas. Corta los árboles y se come la corteza del tronco. Luego lo despieza y las ramas las transporta a la orilla del río donde se alimenta de las hojas y cortezas frescas o bien las transporta hacia la madriguera.

En otoño e invierno, las hojas desaparecen por lo que se alimenta casi exclusivamente de cortezas. Por esta razón su actividad es más acusada ya que aumenta el número de árboles derribados. El castor no hiberna como muchos pueden pensar. Este modo de alimentación genera cierta incertidumbre de como puede afectar a la vegetación de ribera.

Los efectos que los castores pueden producir en la vegetación de los  ríos, varían en función del estado ecológico de su islas y riberas. En ríos  sin  apenas  cobertura vegetal, los efectos son muy llamativos ya  que cortan parte de la poca vegetación existente. Esto es frecuente y muy llamativo en pueblos o ciudades que son atravesados por ríos donde hay zonas canalizadas y zonas verdes donde se puede pasear por la misma orilla del río.

Árbol de gran porte atacado por los castores junto al puente de la Magdalena en Pamplona, río Arga . Antes de que el castor termine su trabajo y para evitar accidentes, el árbol es talado. El efecto visual impacta en todos los paseantes reforzando la impresión de que el castor deforesta las orillas de los ríos.

¿Como funciona el ciclo vegetativo en las riveras de los ríos?

La vegetación más común en los tramos medios y bajos de los ríos son los álamos y los sauces. En primavera, estos árboles transportan sus semillas envueltas en pelusa que el viento se encarga de distribuir por toda la zona. Muchas de estas semillas caen al agua y por el efecto de la corriente y el viento, se depositan en las orillas donde se dan las condiciones óptimas para su germanización. Además, en esta época, el río cambia constantemente de caudal lo que supone que amplias zonas de gravas o bancos de arena estén sembradas de abundante cantidad de semillas. En verano se dan las condiciones optimas, suelos húmedos y calor, lo que produce una explosión de nuevos brotes de futuros árboles de rivera.

Miles de brotes de álamos y sauces brotan en las playas de gravas junto a la orilla del río. Estos brotes, una vez crecidos, son la comida preferida del castor.

Al año siguiente, las riadas se encargan de «limpiar» el cauce de toda esta vegetación recién retoñada, pero no toda,  muchos brotes más enraizados unido a riadas más suaves,   supone que la  masa vegetativa de islas y riveras aumente de manera considerable. A toda esta vegetación se la culpa de los daños producidos por las riadas «el río está sucio» y de manera cíclica las dragadoras se encargan de hacer limpieza. Con el cauce limpio, da lugar a que nuevas semillas de álamos y sauces se vuelven a depositar en las gravas dando comienzo a un nuevo ciclo.

Vegetación de rivera atacada por castores, río Aragón, Marcilla. La mayoría de los tocones, volverán a retoñar consiguiendo con ello una vegetación renovada.

Toda esta vegetación espontanea que hay en islas y riveras, es la preferida por los castores y estos se encargan de mantenerla renovada, sustituyendo en gran medida a las dragadoras. Por esta razón, en un río con un estado ecológico aceptable, el castor, lejos de deforestar, realiza una función muy importante de «limpieza».

Además de cortezas y hojas de álamos y sauces, también se alimenta de fresnos, , alisos, carrizo, aneas y un sin fin de plantas acuáticas. Pero claro, el castor no entiende de propiedades privadas por lo que también se alimenta de productos agrícolas como el maíz, frutales etc. Aquellas fincas que se encuentran cercanas a los cauces de los ríos y estos carecen de vegetación natural, los castores suelen producir daños.

COMEDEROS

Los castores se sienten seguros dentro del agua, es su medio, ya que en tierra son más lentos y están más expuestos. Cuando cortan los árboles, tratan de que caigan dentro del agua (no siempre aciertan)  y se comen las cortezas o lo despiezan sin salir de su protección que es el río.

En primavera y verano la vegetación de rivera abunda, retoños de álamos y sauces están a pocos metros de la orilla luego es su principal sustento. Son innumerables los vástagos que aparecen cortados y que los transportan hasta la orilla del río para alimentarse. Las nuevas crías, acuden también a estos comederos para no tener que exponerse a depredadores. Las crías, durante el primer año, son presa fácil sobre todo de zorros. No tengo constancia de búhos o águilas  atacando a castores jóvenes, no obstante, está en su ADN que el agua es el sitio más seguro.

Comedero de castor. Acumulan gran cantidad de ramas y tallos frescos en la orilla donde se dan el gran festín. Río Aragón  Marcilla.